Soluciones climáticas para la naturaleza

Mientras corremos por solucionar el desafío climático con la tecnología —innovando soluciones de energía limpia que reduce nuestra dependencia de los combustibles fósiles— por lo general, ignoramos el hecho de que la naturaleza ha trabajado como almacén de carbono durante cientos de millones de años. El modo en que manejamos nuestras tierras puede o bien acelerar o reducir el ritmo del cambio climático.

Para comprender mejor el potencial de la conservación, The Nature Conservancy (TNC) está llevando a cabo un meta-análisis de estudios existente —y los descubrimientos preliminares indican que un mejor manejo de los bosques, de los humedales, de las praderas y de la agricultura podrían mitigar hasta el 20% de los gases de efecto invernadero provocados por el hombre.

Mientras que la conservación no es una alternativa para reducir las emisiones de combustibles fósiles —necesitamos hacer ambas— poder alcanzar este potencial de mitigación sería tan significativo como cerrar cada estación eléctrica que opera con combustibles fósiles en el mundo. Este tipo de trabajo de conservación no solo salva la naturaleza; también beneficia a las personas al crear oportunidades económicas y al reducir el riesgo de las comunidades amenazadas por el cambio climático. Al promover esas respuestas basadas en la naturaleza, estamos luchando por crear un ciclo virtuoso donde cuidamos a la naturaleza y, así, la naturaleza nos cuida a nosotros.

A través de este meta-análisis, hemos descubierto una oportunidad interesante que construye sobre nuestro trabajo ya en marcha en varios lugares alrededor del mundo. Lo que necesitamos ahora es una profunda comprensión de qué sistemas biológicos ofrecen las oportunidades de almacenamiento de carbono más viables y de aquellos nuevos modelos de negocios que pueden lograr una replicación en gran escala. Algunas de estas oportunidades pueden ser desbloqueadas con nuevos mecanismos financieros para la inversión del sector privado, algunos con soluciones políticas y otros necesitarán nueva investigación. TNC está centrada en identificar estas barreras y en convocar a los encargados de tomar las decisiones necesarias para desbloquear ese potencial.
Hemos identificado tres enfoques que muestran una gran promesa, y estamos trabajando alrededor del mundo para expandir su escala:

1. Preservar Ecosistemas Saludables: La destrucción de los bosques tropicales son la fuente actual del 15% de las emisiones de gases de efecto invernadero. Detener esta pérdida forestal es una de las respuestas más rentables para el cambio climático, aunque las reformas políticas, tales como el mejoramiento de la posesión de tierras, puede suponer desafíos. En el estado brasilero de Pará, hemos desarrollado una serie de herramientas para resolver los conflictos de propiedad de las tierras que el gobierno brasilero ha integrado a sus acciones regulatorias. Al mismo tiempo, estamos trabajando con las comunidades locales para intensificar de manera sustentable la actividad ganadera mientras se expande a su vez el cultivo a la sombra de los campos de cacao para mejorar los ingresos locales sin la necesidad de talar o “limpiar” los bosques. Estos esfuerzos en conjunto han reducido la deforestación en Pará un 70%.

2. Restaurar los Ecosistemas Degradados: Al rejuvenecer aquellas áreas degradadas y restaurar o plantar nuevos bosques aumenta la capacidad de almacenamiento de carbono de la naturaleza. Trabajamos con socios en los EE.UU. para replantar tierras agrícolas sobre las llanuras inundables del Mississippi con maderas nobles nativas comerciales para restaurar los paisajes críticos de llanuras de inundación, almacenar carbono y aumentar los ingresos futuros a través de una tala de madera de bajo impacto y, posiblemente, los mercados de carbono.

3. Mejorar el Manejo de las Tierras: La prácticas inteligentes del uso de las tierras puede reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a la vez que genera beneficios para las personas y la naturaleza. En Kenia, el programa de pastoreo controlado de nuestro socio, Northern Rangelands Trust, les enseña a los pastores que, agrupando el ganado para limpiar y fertilizar un área antes de cambiar a un nuevo pastizal  hace que el pasto crezca más rápido con raíces más profundas y fuertes. Un mejor pasto provee de un forraje más sano para la vida silvestre y el ganado y, a medida que la calidad del ganado mejora, los ingresos de los pastores aumentan. Los científicos de Conservancy explican que estas praderas más saludables son además un almacén de carbono viable y están llevando a cabo programas para vender créditos de carbono para generar ingresos para las familias locales, el desarrollo y la conservación de la comunidad.

Estos son apenas tres ejemplos entre muchos de los que TNC está llevando a cabo en Indonesia, China, Papua New Guinea, Colombia, México, y en todos los 50 estados de EE. UU. — y alrededor del mundo. Estamos implementando modos nuevos, inteligentes y rentables de  reverdecimiento del planeta, y cada acción está diseñada para tener el mayor impacto posible; asegurando que pueda ser replicada en otros lugares y eventualmente adoptado en el tejido de la sociedad.

Es emocionante pensar en la oportunidad que tenemos delante de nosotros. Nuestro objetivo es inspirar el cambio a lo largo de cientos de millones de acres alrededor del mundo. Es un peso pasado, pero soy optimista en que trabajando juntos podemos hacer la diferencia en este tema crucial.
 
Brian McPeek es  el Director de Conservación de TNC.
 
Foto: Vista aérea de las tierras y campos de cultivo a lo largo del borde forestal del Parque Nacional Iguazú, Brasil. El Parque es un espacio natural sobre el valle del ancho río Paraná, del cual gran parte ha sido deforestada para la agricultura. Crédito: ©Scott Warren

Artículo publicado originalmente en inglés, en marzo de 2016, en http://blog.nature.org/conservancy/2016/03/04/natures-climate-solutions/