La industria y los intereses de los indígenas… ¿se puede evitar una colisión en el Amazonas?

Cuando se trata de desarrollo y de pueblos indígenas, la historia que generalmente escuchamos es de explotación y conflicto. Durante el Foro Mundial sobre Paisajes que tuvo lugar en paralelo a la cumbre sobre clima en París el pasado diciembre, parecía haber señales de que surgía una historia muy diferente.

En un debate sobre los derechos de los pueblos indígenas y la tenencia de la tierra, se podía escuchar un argumento unido de ambos lados opuestos del espectro. Había voces indígenas y voces corporativas llamando a un mayor compromiso e involucramiento de los pueblos indígenas en el avance sobre un futuro de desarrollo más sustentable en el Amazonas.

“Queremos ser parte de manera concreta del desarrollo de nuestras tierras,” expresó Maximiliano Correa Menezes, Coordinador General de COIAB, la principal asociación indígena del Amazonas. Del sector privado, estaba Antonio Fonescal dos Santos, Director de Medioambiente y Sustentabilidad de Brookfield Renewable Energy Group. Explicó por qué su compañía ha estado trabajando con COIAB en una Iniciativa de Dialogo sobre el Comercio y los Pueblos Indígenas de Brasil, que se centra en mejorar la relación entre las compañías y los pueblos indígenas del Amazonas, construyendo modelos de compromiso y planificación más inclusivos.

Fuertes presiones para el desarrollo

Más del 20% del carbono forestal global y la mayor parte de la biodiversidad mundial se encuentra en territorios indígenas. No podremos lograr los objetivos climáticos fijados en París a menos que las comunidades indígenas y locales sean socios significativos en la creación de la solución. Si volamos a São Félix do Xingu en el Estado de Pará en Brasil se hace visible y claro. El vasto verde de la cubierta forestal termina abruptamente en un paisaje de pastizales o praderas planas. Debajo de las áreas cubiertas hay Tierras Indígenas de Brasil – de las cuales hay alrededor de 700.
Las comunidades indígenas de Brasil han cuidado y administrado exitosamente los bosques amazónicos por cientos de años, pero al ver cómo los cambios y las operaciones mineras avanzan contra las tierras indígenas, es claro que este sistema enfrenta aún más desafíos. Más de $40 miles de millón están destinados a 40 grandes proyectos de infraestructura en el Amazonas, y muchos afectarán las tierras indígenas.

Dadas las presiones extremas del desarrollo y el desequilibrio entre la industria y el acceso indígena a los recursos; y los intereses profundamente involucrados de ambos lados, ¿los líderes de las compañías y los pueblos indígenas coincidirían realmente en cómo desarrollar el Amazonas?
Helcio Souza, el Coordinador de la Estrategia para la Conservación de Tierras Indígenas de TNC en Brasil estaba muy familiarizado con la inminente colisión de intereses cuando comenzó la Iniciativa de Diálogo en 2012. Se conocían y estaban empeorando los conflictos. “Solo se escuchaba sobre las amenazas a las tierras indígenas; nadie intentaba hacer algo por mejorar la situación,” explicó Helcio.
En noviembre, se lanzó el borrador público de las Pautas Brasileras para la Buena Práctica Corporativa con Pueblos Indígenas. Estas normas voluntarias definen las “reglas del camino”, ofrecen lineamientos para las compañías para operar sus negocios en un modo que respete y se comprometa de manera adecuada con las tierras y los pueblos indígenas. “El debate ha llevado a un importante cambio en la mentalidad de los sectores involucrados. La relación entre las compañías y los pueblos indígenas llegó a ser vista como una oportunidad para ambos grupos en lugar de un riesgo permanente,” expresa Helcio.

El proceso de más de 3 años para desarrollar pautas ha comprometido a cientos de personas y ha encontrado puntos en común. Ha impulsado una cuota de optimismo a lo que parecía una relación condenada de adversarios, pero existen muchos desafíos por delante.
Sin embargo, tres años atrás, hubiera sido difícil visualizar a estos dos personajes completamente diferentes en el escenario con una mirada y una voluntad compartidas – abriendo un camino para una mayor inclusión de los pueblos indígenas en el desarrollo de infraestructura en el Amazonas. Lograr un desarrollo sustentable será una bisagra en el trato de los derechos de los pueblos indígenas y hará que su voz sea más fuerte en el proceso. Los comentarios de Maximiliano y de Antonio sugieren que esto, al menos, es posible. “Deben dialogar con nosotros,” explicó Maximiliano, “Deben tener en cuenta nuestros derechos.”

En Paris, se lograron compromisos ambiciosos. Es ahora momento de arremangarnos y comenzar a implementar las soluciones. No hay manera de lograr los objetivos de estabilización climática planteados en Paris si no se involucra significativamente a los pueblos indígenas y a las comunidades locales en el desarrollo de la solución.

Nota final: El grupo principal de líderes de la Iniciativa de Diálogo está compuesto por COIAB, FUNAI, ISA, ABIEC, BRACELPA, FMASE, GTPS y el IBRA, entre otros. Incluye representación de todos los sectores principales que impactan en el Amazonas – el sector eléctrico, minero, agro, del papel. TNC facilita el Diálogo.


*Mark R. Tercek es el presidente y CEO de The Nature Conservancy (TNC) y autor de Nature’s Fortune Síguelo en Twitter @MarkTercek.
Erin Myers Madeira es el líder del Programa Mundial para las tierras y comunidades indígenas para TNC.