Seguridad alimentaria: ¿por qué es esencial para la conservación cultivar alimentos de manera sustentable?

Por Carrie Vollmer-Sanders

En el Premio Mundial de la Alimentación, al que muchos se refieren como “Premio Nobel de la Alimentación”, se hicieron presentes los líderes, CEO y redactores de políticas mundiales para aprender y debatir sobre uno de los temas más urgentes en la actualidad: la seguridad alimentaria.

En The Nature Conservancy (TNC) la seguridad alimentaria es una temática que tratamos con frecuencia. Aunque los alimentos y la conservación parecen no estar relacionados, están en realidad íntimamente vinculados. La población mundial está creciendo rápidamente –alcanzará los 9 mil millones para 2050– y todas esas personas necesitan comer alimentos frescos y saludables. Desafortunadamente, esta creciente demanda está presionando de manera increíble a nuestras tierras y aguas.

En mi trabajo para TNC, veo estos efectos a diario. Los granjeros, que están tratando de cosechar más para abastecer la demanda, utilizan fertilizantes para aumentar su producción. Todos los fertilizantes tienen nutrientes que, cuando se aplican en la cantidad correcta, ayudan a las plantas a crecer. Cuando se aplican cantidades muy altas o en un momento inadecuado, se filtran a los arroyos y ríos y pueden causar diversos problemas, como la floración de algas tóxicas y “zonas muertas” como la que se encuentra en el Golfo de México.

Debemos encontrar nuevas maneras de producir suficiente alimento para alimentar a la población en rápido crecimiento. Al mismo tiempo, necesitamos cultivar de manera sustentable para proteger nuestras tierras y aguas. El Premio Mundial de la Alimentación, organizado por el ganador del Nobel Norman Borlaug reconoce a la gente que trabaja para lograr soluciones a este problema. (El mismo Norman ganó un premio Nobel de la Paz por haber desarrollado investigación y métodos para duplicar la producción de trigo en la India y Pakistán y por salvar, así, alrededor de 2 mil millones de personas del hambre.)

Los expertos de alrededor del mundo hicieron presentaciones y compartieron ideas para crear un suministro de alimentos global sustentable y nutritivo. Me sentí honrada de poder hablar sobre mi trabajo con la comunidad agrícola en el Western Lake Erie Basin (Lago Erie), y de compartir las siguientes cuatro A: aplicar la adecuada cantidad de fertilizante en el momento adecuado en el lugar adecuado y utilizando la fuente adecuada puede tener un efecto enorme en la calidad del agua. Pero lo que realmente se vio en el evento es el cuadro general. En mi trabajo del día a día, tiendo a focalizarme en los detalles de un lugar, de un río, de un lago. Los oradores en este evento nos recordaron que para resolver la crisis alimenticia, no podemos pensar localmente, aunque esa sea la tendencia que vemos en las góndolas de los supermercados. Tenemos que pensar en los Grandes Lagos, en la cuenca entera del Río Mississipi, en los continentes enteros.

Las presentaciones en el Premio Mundial de la Alimentación fueron un llamado de atención para todos los que trabajamos para tratar los desafíos de la conservación que están directamente vinculados a la seguridad alimenticia. Fue un recordatorio de que todos nosotros estamos haciendo un impacto y que podemos hacer mucho más.

Fue la primera vez que asistí a un evento de esta magnitud y realmente no sabía qué esperar. El mensaje que nos dieron los líderes de pensamiento mundiales sobre la escasez de alimentos fue claro: “Es el momento de ponerse a trabajar. Tenemos lagos que mantener limpios y personas a las que alimentar.”

Consideren el desafío aceptado.