10 impactos inesperados del cambio climático (segunda parte)

Por Matt Miller

6. Glotones sin madrigueras

El glotón o gulo gulo tiene la reputación de ser el rudo de la naturaleza, capaz de vivir en altas montañas con tormentas de nieve que empujan a otros mamíferos hacia los valles. Esta reputación es bien merecida; de hecho, los glotones o gulo gulo necesitan desesperadamente nieve profunda.

Cada primavera, los glotones cuidan de sus crías en madrigueras que cavan en la nieve profunda –brindándoles calidez y protección contra los depredadores. Las predicciones sobre el cambio climático para los Estados Unidos –donde la población de glotones es de entre 250 a 300 individuos– sugieren que será difícil para estos animales encontrar lugares apropiados para sus madrigueras.

La semana pasada, un juez federal ordenó al Servicio de Pesca y Vida Salvaje de los EE. UU. que “actuaran ya” para abordar las amenazas para los glotones en un planeta recalentado.

7. Una temporada de golf más larga, pero más desagradable

Algunos estudios descubrieron que el cambio climático aumentará la cantidad de días que los golfistas podrán disfrutar de su deporte. Pero hay una trampa. El golf, por supuesto, requiere de césped. Y ese césped peligrará por un doble golpe de tormentas intensas y condiciones de sequía, ambos síntomas del cambio climático. Algunos de los campos más famosos han sido declarados “injugables” en los principales torneos debido a estas condiciones.

La Asociación de Golf de los EE. UU. reconoce esta amenaza; según Scientific American, la organización ha invertido aproximadamente $35 millones de dólares desde mediados de los 80 en césped más resiliente.

8. Las truchas buscan refugio

La mayoría de las especies de truchas necesitan agua clara y fría, lo que las hace especialmente vulnerables al aumento de la temperatura del agua. Un estudio reciente ofrece una buena noticia en este punto, tal como escribió la semana pasada Jack Williams de Trout Unlimited.

El estudio descubrió que los arroyos de las cabeceras que atraviesan montañas forestadas no se recalientan tan rápido como se pensaba en el pasado. Desde 1968 hasta 2011, estos arroyos del Noroeste solo se calentaban a la mitad de la temperatura del aire. Por ello, los arroyos en las cabeceras será un refugio vital para las especies autóctonas como la trucha de garganta cortada y la trucha toro.

Como suele suceder con todos los temas en torno al cambio climático, incluso las buenas noticias tienen un giro pesimista. Como Williams comenta en su blog, el estudio no tuvo en cuenta la amenazada aumentada de incendios que pueden poner en peligro los arroyos de la cabecera. Tales incendios, por ejemplo, eliminaron recientemente las poblaciones de trucha Gila en Nuevo México.

Sin embargo, los arroyos en la cabecera sigue siendo una fuente de esperanza para los conservacionistas de truchas – y otra razón por la que nosotros debemos proteger y valorar nuestras tierras públicas.

9. Las centollas toman la Antártida

La centolla es realmente un ciudadano del mundo, habita todos los suelos marinos del mundo excepto la Antártida. Esto era hasta ahora. Los investigadores han documentado por primera vez la presencia de centolla en las pendientes de la plataforma continental de la Antártida.

No pueden habitar la plataforma por las temperaturas del agua fría. Las aguas se están calentando. Si se calientan mucho más, la centolla podría propagarse. ¿Y qué encontrarán? Un ecosistema que no ha enfrentado un depredador destructor de caparazones en millones de años. Y la centolla podría atraer depredadores aún más grandes, que pueden alterar el equilibrio de la biodiversidad de la Antártida.

La plataforma continental de la Antártida ha estado aislada por un largo largo tiempo, lo que significa que es única entre los hábitats marinos. Aguas aumentando su temperatura y una invasión de centolla podrí a convertir este hábitat especial en un lugar como cualquier otro.

10. Algunas orquídeas ganan y otras pierden

Como lo sabe cualquiera que haya intentado hacer crecer orquídeas, estas plantas requieren de condiciones muy específicas para prosperar. Lo mismo se aplica para las orquídeas salvajes. Entonces… ¿qué pasa cuando estas condiciones cambian? Los investigadores han lanzado Orchid Observers (Observadores de Orquídeas) para descubrirlo.

Esperan que, como con muchas plantas y animales, un clima cambiante implique que algunas orquídeas ganen y otras pierdan. Tal como mi colega Lisa Feldkamp escribió recientemente, el hecho que las personas se vuelvan locas por las orquídeas ayuda a que los investigadores determinen qué está realmente pasando. Los científicos ciudadanos registraron sus observaciones –una de las mejores maneras que todos tenemos para ayudar a hacer un seguimiento de esta situación y de otros potenciales trastornos que trae un clima cambiante.

Asume el compromiso de apoyar a TNC en el pedido a los líderes mundiales para que avancen significativamente hacia una reducción en las emisiones de carbono.

Artículo originalmente publicado en inglés en http://blog.nature.org/science/2016/04/18/10-unexpected-impacts-of-climate-change/