El Gran Chaco

Actualmente, el Chaco ocupa áreas de Paraguay, Bolivia, Argentina, y una pequeña porción de Brasil. En Paraguay, sólo el 10 por ciento de sus habitantes vive en esta zona, pero este pequeño porcentaje de población representa una gran diversidad cultural, incluyendo grupos indígenas. Conservar la biodiversidad del Chaco también significa mantener y asegurar su identidad cultural.

El Chaco es el hogar de aproximadamente 500 especies de aves, 150 especies de mamíferos, 120 especies de reptiles y 100 especies de anfibios. Proporciona hábitat para diversas especies como guanacos, jaguares, pumas, osos hormigueros gigantes, tapires, ñandúes y numerosas especies de aves migratorias. Un animal especial de la región es el mono nocturno, único primate nocturno de América, que se aventura a salir sólo cuando el intenso calor del día ha terminado.

En la región, donde la falta de lluvia y los fuertes vientos son comunes, sólo las plantas adaptadas a estas condiciones extremas pueden sobrevivir. Un ejemplo de esta adaptación es el palo borracho, el cual acumula agua en su hinchado tronco para sobrevivir a la prolongada estación seca.

TNC ha trabajado y apoyado la labor de socios locales en la región debido a la fragilidad de los recursos naturales del Chaco, especialmente porque su biodiversidad está actualmente enfrentando muchas presiones humanas. La degradación y pérdida continua de la salud natural de los ecosistemas ha sido motivada por un uso pobre de los recursos naturales asociado a la ganadería extensiva y la extracción forestal. Más recientemente, la deficiente planificación de la expansión de la agricultura, la exploración de petróleo y gas y los megaproyectos de infraestructura han impactado negativamente al Chaco.

TNC comenzó trabajando aquí con su socio local, Fundación Defensores del Chaco en 1997 para proteger más de 700.000 hectáreas que forman el Parque Nacional Defensores del Chaco, el área protegida más grande y emblemática del país. El objetivo de este proyecto era consolidar y mejorar el manejo de esta área, alguna vez considerada un “parque de papel”.

TNC lideró además un esfuerzo multidisciplinario de tres años para guiar acciones de política y conservación en el Chaco a través de un proceso de evaluación ecorregional que involucró 158 instituciones y resultó en la primera publicación que describe acciones prioritarias para dirigir esfuerzos de conservación. La publicación, denominada Evaluación Ecorregional del Gran Chaco, proporciona lineamientos para los socios de TNC en Paraguay, Bolivia, Brasil y Argentina para manejar áreas prioritarias identificadas para la conservación de la biodiversidad.

TNC apoyó a socios locales en el proceso de crear la Reserva de la Biosfera del Gran Chaco, esfuerzo que se vio recompensado cuando en 2005 UNESCO designó 7,5 millones de hectáreas bajo este título.