El Bosque Atlántico del Alto Paraná

El complejo del Bosque Atlántico del Alto Paraná alguna vez cubrió más de 120 millones de hectáreas abarcando porciones de Brasil, Argentina y Paraguay. Hoy sólo queda poco más del 12 por ciento, en su mayoría como fragmentos dispersos. Paraguay tiene uno de los remanentes más grandes de esta selva, con más de 1.300.000 hectáreas de bosque nativo.

La reserva de Mbaracayú en el Bosque Atlántico del Alto Paraná—uno de los más grandes remanentes del bosque atlántico en el país, juega un papel importante en la protección de varias especies amenazadas, incluyendo el jaguar, el tapir, el tamanduá, y o lobo de crin.

Varias especies de maderas finas y preciosas se encuentran en el Bosque Atlántico, incluyendo la yerba mate (Ilex paraguariensis), una especia arbórea que ha sido usada para propósitos medicinales por las comunidades indígenas Guaraní por siglos. La Reserva Mbaracayú alberga un inusual número de especies de helechos, desde algunos tan pequeños con hojas que sólo miden milímetros hasta otros que alcanzan el tamaño de árboles, con varios metros de altura.

En años recientes, Paraguay ha experimentado la tasa de deforestación más acelerada de Sudamérica, afectando la región del bosque atlántico del país, donde se concentra más del 90% de la población.

A fin de maximizar los esfuerzos de TNC en el Bosque Atlántico, el trabajo con organizaciones socias ha jugado un papel central y estratégico. La colaboración con otras entidades, tales como gobiernos locales, cooperativas, campesinos y la comunidad internacional ha ayudado a desarrollar políticas amigables para la conservación y estrategias para crear sostenibilidad a largo plazo en el área. Asimismo, el apoyo de TNC a la Fundación Moises Bertoni facilitó la protección de la Reserva Natural Mbaracayú a través de proyectos educativos y sociales.