Tierras

El programa de conservación en Argentina trabaja para lograr la conservación de tierras a una escala que sea realmente relevante. Busca generar paisajes multifuncionales que sean productivos a la vez que protegen su capital natural. En Patagonia, Pampa y Gran Chaco fomentamos e implementamos técnicas de agricultura y ganadería sustentable.

Protección de los pastizales patagónicos

Los pastizales no sólo ofrecen paisajes espectaculares sino que también son esenciales para la vida en la Tierra. Albergan miles de especies de plantas y animales desde la Patagonia Argentina hasta América del Norte y África, Australia y Mongolia. Asimismo, y al igual que los bosques, absorben y almacenan carbono y pueden contribuir a combatir el cambio climático; sin embargo, son uno de los hábitat más alterados y menos protegidos del planeta.

TNC trabaja junto con socios locales para la preservación de los pastizales templados argentinos.

El estado de los pastizales nativos

Los enormes pastizales áridos y semi-áridos de la Patagonia, también conocidos como estepa, se encuentran en una remota área en el extremo sur de Sudamérica. El territorio, caracterizado por su clima seco, fuertes vientos y los inviernos largos y fríos, recibe muy pocas precipitaciones anualmente. Aún así, muchos arbustos y pasturas crecen en este ambiente hostil, al igual que muchas especies autóctonas como el zorro, el choique, el cóndor andino, el guanaco y el puma.

Desafortunadamente, los pastizales están entre las áreas menos protegidas y más erosionadas del planeta, y la Patagonia no es una excepción. Los pastizales patagónicos estan sufriendo un proceso intenso de desertificación y se encuentran amenazados por:
•    prácticas de pastoreo no sustentables;
•    creciente subdivisión de la tierra;
•    explotación de recursos energéticos y mineros y
•    falta planificación en la gestión de recursos hídricos.

Estos factores, combinados con un clima hostil y una insuficiente protección formal, hacen que los pastizales patagónicos estén enfrentando un rápido proceso de desertificación. De hecho, los últimos estudios realizados al respecto muestran que hasta el 70% de la tierra en la Patagonia sufre de algún grado de erosión o desertificación y, de este porcentaje, más del 30% ya ha sido fuertemente degradado de su condición natural.

El problema del sobre pastoreo

Los colonizadores europeos introdujeron ovejas en la Argentina hacia fines del siglo XIX. Las ovejas patagónicas son criadas principalmente por su lana, produciendo una de las variedades de lana Merino más finas del mundo, la que es  mayormente vendida en mercados internacionales.

Sin embargo, debido al sobrepastoreo, la producción ovina implementada en un hábitat tan vulnerable ha contribuido en la Patagonia argentina a la desertificación en uno de los tipos de hábitat más amenazados y menos protegidos del mundo: los pastizales templados.

TNC ha estado trabajando con socios locales en la promoción de métodos de pastoreo sustentable con el objetivo de abarcar 6 millones de hectareas. TNC aporta herramientas, tecnología y ciencia para contribuir a los esfuerzos existentes de manejo sustentable con productores ovinos. Hemos desarrollado un protocolo de pastoreo denominado Estándar para la Regeneración y la Sustentabilidad de los Pastizales (GRASS por sus siglas en inglés), que incorpora un enfoque sistémico a las prácticas tradicionales de pastoreo y la regeneración de pastizales.

Hasta la fecha el protocolo ha sido implementado en más de 2 millones de hectáreas y está siendo escalado a través de la creación de un nuevo modelo de negocios que conserve y regenere los pastizales patagónicos.  Esto incluye aumentar el número de estancias involucradas, estimular la demanda de lana amigable con el cuidado de la naturaleza, actualizar permanentemente el protocolo y poner en marcha el sitio de demostración en la Estancia Fortín Chacabuco.

Pampa y Gran Chaco

Hogar de una rica biodiversidad, el Gran Chaco es actualmente frontera de la expansión agrícola y una de las eco-regiones de América del Sur más estresadas. En el Gran Chaco se ubica la segunda selva más grande del continente después del Amazonas, con 3400 especies de plantas, 500 especies de pájaros, 150 mamíferos, 120 reptiles y cerca de 100 anfibios. La expansión agrícola y el cambio climático han conducido a una rápida deforestación, la degradación de los suelos y la pérdida de biodiversidad.
La conservación del capital natural y la biodiversidad es una tarea pendiente para agricultores, empresas de agro negocios y autoridades públicas.  

Agricultura Sustentable

The Nature Conservancy está desarrollando un modelo de inversión para hacer de la agricultura sustentable y la conservación de la biodiversidad una alternativa viable y atractiva para agricultores, autoridades y públicos relacionados de la industria de granos y carne. TNC busca utilizar herramientas de inversión de impacto para que la regeneración de capital natural permita obtener retornos financieros y sociales, al tiempo que las herramientas de conservación privada posibilitan asegurar la producción agrícola y las oportunidades de sustento junto con la conservación de las funciones naturales y ecológica en Pampa y Gran Chaco.  
El trabajo en Pampa y el Gran Chaco incluirá la restauración y conservación del capital natural, los servicios ecosistémico, la regeneración de la selva, la conservación de áreas naturales y de la biodiversidad en combinación con actividades agrícolas y silvopastoriles, adaptación al cambio climático y un monitoreo riguroso de resultados de conservación. Se espera impactar cerca de 250.000 hectáreas en los próximos 5 años.  

La Pampa

El sur oeste de Buenos Aires, la frontera entre la Patagonia y los pastizales y matorrales de las Pampas, está sufriendo una severa degradación de las tierras y la desertificación como resultado de pobres prácticas agrícolas, agravadas por el cambio climático. Esta pérdida de capital natural está socavando la naturaleza  y debilitando los medios de vida en una zona que históricamente  se ha caracterizado por ofrecer una prospera producción agrícola y ganadera. La producción poco sustentable combinada con una pobre estrategia de adaptación al cambio climático ha degradado el capital natural y los servicios ecosistémicos, incluyendo la capacidad de la naturaleza para ser hábitat para las especies, proveer de un suelo fértil, entregar una adecuado ciclo de nutrientes, regular el flujo de agua, proveer de materia orgánica, secuestro de carbono en el suelo y brindar sustrato adecuado para la producción.

TNC busca revertir esta situación guiando una alianza para implementar un modelo de Inversión regenerativa en Capital Natural. Este proyecto de inversión invita a agricultores a adoptar una serie de estrategias agrícolas a la vez que canaliza capital financiero para solventar el cambio de prácticas necesario. El inversionista obtiene un retorno a partir del aumento de productividad de los suelos mejorados a partir de la aplicación de prácticas que revierten el proceso de degradación.

The Nature Conservancy busca lanzar este proyecto de inversión e implementarlo en 100.000 hectáreas en Pampa en el futuro inmediato y 500.000 hectáreas en los próximos 5 años.

Conservación Privada

La pérdida de biodiversidad  y la degradación de los hábitat naturales están ocurriendo  a un ritmo acelerado en Patagonia, el Gran Chaco y las Pampas, como resultado de una producción no sustentable, la explotación de recursos naturales y el desarrollo de grandes proyectos de infraestructura.

El sistema de áreas protegidas, en su mayoría administrado por el sector público, representa y protege bastiones naturales donde la biodiversidad aún puede ser encontrada en una condición relativamente prístina, pero no es suficiente para proteger todos los ambientes en la extensión que se necesita para mantenerlos funcionales. Pero el sistema de áreas protegidas puede complementarse con iniciativas  de conservación en tierras privadas e integrando la conservación de la naturaleza en tierras productivas.

Frente a este desafío, The Nature Conservancy trabaja en la implementación de mecanismos efectivos para promover la conservación en tierras privadas y para asegurar este estado de conservación a largo plazo. Desarrollamos instrumentos innovadores y efectivos que apoyen a los propietarios para que el valor intrínseco de la naturaleza sea incluido en los paisajes productivos.

Nuestro objetivo es poner en marcha a través de políticas públicas pero también de manera voluntaria la conservación privada de tierras  en  áreas prioritarias con distintos tipos de uso del suelo en Patagonia, Gran Chaco y Pampa.

Se busca impactar 500.000 hectáreas en las tres eco-regiones en los próximos 5 años.

Herramientas para la Conservación de Tierras Privadas

La principales herramientas para la conservación privada que existen son las servidumbres de conservación. Se trata de acuerdos voluntarios entre un propietario y una organización de conservación, que restringen ciertos usos de la tierra al largo plazo en pos de conservar a perpetuidad recursos de gran importancia para la protección de la naturaleza, el mantenimiento de los sistemas productivos y el bienestar de la población.

Estamos trabajando para implementar dichas servidumbres en áreas que son críticas para la preservación de tierras y cuencas hídricas importantes. Esta herramienta, muy usada en otros países, ha mostrado ser efectiva para disminuir el impacto humano en los sistemas naturales. Las áreas bajo servidumbre pueden permitir prácticas de pastoreo sustentable y otros usos de la tierra que son compatibles con la conservación de especies y procesos ecológicos claves para la región.