Luces de esperanza en 2016

12 signos de progreso en un año repleto de desafíos alrededor del mundo.

Para muchos alrededor de mundo, el 2016 fue un año desafiante. Desde el punto de vista más amplio, quizás ningún titular encapsula mejor este año como la declaración oficial realizada por un grupo de expertos en agosto que declara que nuestro planeta Tierra se ha convertido en una nueva era geológica llamada “La era antropócena”—una era definida por el impacto de la humanidad sobre el planeta. ¿Se puede producir suficiente alimento, agua y energía para una población creciente y, al mismo tiempo, proteger la diversidad de vida en la Tierra?

Nuestra ciencia dice que SÍ. Y requerirá cambios significativos sobre cómo valoramos la naturaleza y proveemos los recursos que la gente necesita. Sin embargo, este desafío abrumador es también una oportunidad colectiva —una que ofrece, incluso, una mirada diferente del 2016. Porque ha habido luces de esperanza en estos últimos doce meses en las acciones de organizaciones, los gobiernos, las compañías y los individuos preparados para hacer la diferencia. Por lo tanto, con ese espíritu, hoy compartimos algunos de los signos de progreso de 2016 de The Nature Conservancy (en adelante, TNC) —acontecimientos que vislumbran un futuro para la Tierra, donde las personas y la naturaleza prosperan juntas.

Enero: Una buena para las Primeras Naciones en el Bosque de British Columbia.

Las tierras tradicionales de los pueblos Heiltsuk descansan en el corazón del Bosque del Gran Oso, que se extiende a través de la costa de British Columbia, Canadá. Es el bosque tropical templado más extenso del mundo y ha sido el hogar de las poblaciones Heiltsuk y de docenas de primeras naciones o comunidades originaras por miles de años. También es el hogar de lobos, ballenas, salmón y del icónico “oso espíritu” Kermode —una extraña subespecie de oso negro con pelaje blanco que no se encuentra en ninguna otro lugar sobre la Tierra. A principios de este año, 26 socios de las Primeras Naciones alcanzaron un acuerdo crucial —su elaboración llevó más de 10 años— con el gobierno provincial y con la industria forestal para asegurar el manejo sustentable a largo plazo y la protección de 19 millones de acres de este ecosistema ancestral, al mismo tiempo que se apoya el desarrollo económico sustentable en las comunidades de las Primeras Naciones. TNC actuó como intermediario para el acuerdo, un acuerdo que vemos como modelo para el trabajo con los pueblos indígenas y sus paisajes esenciales e importantes en todo el mundo.

Febrero: La tecnología en la pesca del atún para enfrentar la disrupción de la pesca incidental en el Pacífico.

Cada año, los buques pesqueros trasportan más de USD 7 mil millones en atún. Estas pesquerías de atún constituyen las más productivas en el mundo, pero necesitamos garantías para asegurar que no vamos a extraer demasiado del agua y que no pondremos en peligro otras especies marinas cuando se pesca. Para los pescaderos de palangre en la nación insular del Pacífico de Palaos, cerca de un tercio de sus capturas, arrastran tiburones, tortugas y rayas en lugar de atún. Esta ineficacia devastadora es un indicador de un problema mundial. TNC comenzó a aliarse más estrechamente con los Pescadores de Palaos para probar prácticas nuevas e innovadoras para reducir la captura incidental (especies que no son los objetivos de la pesca que se capturan en los equipos de pesca) —desde el monitoreo electrónico sobre el barco y recolección de datos hasta soluciones tan simples como la de modificar la forma de los anzuelos. Mientras tanto, los profesionales en la comunidad tecnológica están avanzando para encontrar soluciones innovadoras basadas en los datos a través de una campaña de TNC en California y nuestro Proyecto FishFace en Australia —ganador del Impact Challenge 2016 de Google— dirigido a ayudar a los pescadores a evaluar y manejar las poblaciones de peces a través de una aplicación de reconocimiento facial.

Marzo: Convirtiendo la Deuda Nacional en Conservación Nacional cerca de la costa de África.

Ubicado cerca de la costa este de África, el archipiélago de las Seychelles es un punto candente para las biodiversidad oceánica —y para los niveles crecientes del mar a causa del cambio climático. Sin embargo, la nación está tomando acciones innovadoras. En la primavera, el Gobierno de Seychelles anunció la primera reestructuración de deuda centrada en la conservación del océano y en la resiliencia climática. El acuerdo, alcanzado en colaboración con los acreedores del Club de París del gobierno, la región de África de TNC y NatureVest (la unidad de inversión de impacto de TNC) es también el primero en aprovechar el capital de impacto (USD 15,2 millones). Esa inversión, junto con USD 5 millones en donaciones, permiten la reducción en la readquisición de USD 21,6 millones en la deuda de Seychelles. Lo que hubieran sido pagos de deuda por el país irá ahora a apoyar sus esfuerzos en conservación. El país está trabajando, en la actualidad, con TNC en un plan de manejo sostenible para su Zona Económica Exclusiva completa que incluirá la creación de alrededor de 400.000 kilómetros cuadrados del área marina protegida en cinco años.

Abril: Economistas, Ecologistas e ingenieros se unieron para proteger a Florida.

Con más de USD 345 mil millones en activos y 2,6 millones de personas en riesgo debido a las inundaciones, el aumento en el nivel del mar y otros impactos del cambio climático, el condado de Miami-Dade de Florida es una de las áreas metropolitanas más vulnerables del planeta. Esta primavera (en el hemisferio norte), el condado se unió a TNC y a la compañía de ingeniería mundial CH2M para evaluar el rol de la naturaleza en el refuerzo de las defensas costeras. La alianza unió ecologistas, economistas e ingenieros para dos proyectos piloto que consideran los sistemas naturales como los arrecifes, los manglares y los humedales como parte de las soluciones de infraestructura del condado para reducir la inundación, la fuerza de las olas y la correntía de agua de lluvia. Esta primavera, TNC también lanzo una nueva herramienta, el Atlas de Riqueza Oceánica (Atlas of Ocean Wealth), que examina el valor protector de cada ecosistema costero alrededor del mundo, como así también los otros valores económicos, sociales y culturales de los hábitats del océano.

Mayo: Cuanto más grande mejor en Brasil.

Para los agricultores en Brasil, una toma de decisiones sobre el uso de las tierras más estratégica podría significar una mejor conservación de uno de los ecosistemas más importantes del país. El Cerrado es el Serengeti de América del Sur —una extensa sabana que cubre, de manera extraordinaria, el 20% de Brasil. Hogar de una red dinámica de ríos, humedales, ondulantes pastizales y especies como el tapir, el venado de las Pampas y lobos de crines, el Cerrado está bajo tal amenaza extrema a causa de la ganadería y la expansión de la soja que se lo ha designado como un lugar crítico y candente de la biodiversidad global. Este año, la ciencia nueva, publicada por TNC y The Dow Chemical Company descubrió que tan solo aumentando la escala de la planificación sobre el uso de la tierra —del nivel tradicional entre granjas o campo a una escala de paisaje más amplia— los productores agrícolas pueden expandir su producción y minimizar el costo del cumplimiento del Código Forestal de Brasil, al mismo tiempo que se protegen más especies, se almacena más carbono y se mejora la calidad del agua.

Junio: El Poder de los Ríos Sanos en Myanmar.

Los ríos de Myanmar producen más de 1,3 millones de toneladas de peces por año y emplean alrededor de 1,5 millones de personas. Sin embargo, dado que solo el tercio de la población actualmente tiene acceso a la electricidad, el aprovechamiento de sus ríos para para energía hidroeléctrica en una de las opciones de energía para Myanmar. Se espera que la mitad de la expansión hidroeléctrica mundial pronosticada ocurra en Asia, por lo que Myanmar tiene la oportunidad de ser un líder en orientar el crecimiento en una dirección más sustentable. Esta primavera (en Myanmar), TNC lanzó un informe que recomienda el uso de una planificación a escala del Sistema en Myanmar para equilibrar mejor el desarrollo de la energía con las necesidades de la gente y los ecosistemas críticos. El gobierno del país está estudiando los costos y beneficios de la energía hidroeléctrica para encontrar opciones que tengan en cuenta el interés de las comunidades y el medio cambio ente del país.

Julio: Cultivando un Futuro Verde para Indonesia.

La provincia de Kalimantan Oriental en Indonesia alberga a millones de personas que dependen del bosque y una biodiversidad crucial que incluye especies poco comunes, como el orangután. La provincia ostenta 6,8 millones de hectáreas de selva tropical, pero la pérdida de los bosques y su degradación en manos de la tala no sustentable, la producción de aceite de palma, la minería y los incendios forestales amenazan su economía a largo plazo y su salud ecológica. Este año, en un gran paso de liderazgo, el gobierno provincial de Kalimantan Oriental ultimó el Convenio de Crecimiento Verde  (Green Growth Compact), un acuerdo multisectorial que generará compromisos compartidos para el manejo forestal sustentable. El convenio —en desarrollo desde 2010 con empresas, universidades, comunidades y ONG, incluyendo a TNC— ayudará a la provincia a trazar un nuevo curso para su desarrollo y a acercarla a su objetivo para el 2030 de aumentar el crecimiento económico en un 8 por ciento mientras reduce significativamente las emisiones (1.000 toneladas de CO2 equivalentes por USD 1 millón del PBI).

Agosto: Una Solución del Mercado para los Problemas de Agua de Australia.

A pesar de ser el continente habitado más seco, Australia produce el 93 por ciento de su alimento localmente, mediante el uso de la irrigación extensiva de sus sistemas fluviales. Esto puede generar tensiones durante los períodos de escasez de lluvia tanto para los agricultores como para los ecosistemas de agua dulce. Pero una nueva solución basada en el mercado podría ayudar a distribuir los derechos del agua de una manera más equitativa entre las personas y la naturaleza en la Cuenca Murray-Darling de Australia y, tal vez, en otras regiones con escasez de agua también. Tras trabajar con una amplia variedad de socios, el programa de TNC para Australia, el programa Global Water, y NatureVest desarrollaron el Fondo de Agua Equilibrado de la Cuenca Murray-Darling (Murray-Darling Basin Balanced Water Fund). Tal como lo destacamos en nuestro nuevo informe Water Share el fondo obtiene capital de los inversores para comprar derechos sobre el agua en los intercambios de los mercados abiertos de Australia. Estos derechos se pueden utilizar para ayudar a los humedales agotados cuando hay abundante agua, o se los puede vender o arrendar a los agricultores que buscan mayor suministro durante los años de escasez de agua. Vea este vídeo para conocer cómo podría verse esta increíble transformación.

Septiembre: Ratificación del Acuerdo de París y el Impulso en Marrakech.

El Acuerdo de París, primer acuerdo integral e internacional, que trata sobre el cambio climático, fue ratificado por más de 115 naciones, incluyendo a China, India y, desde septiembre, a los Estado Unidos de América. El Acuerdo de París se puso en marcha por tres motivos principales: para limitar los aumentos de temperatura globales, para aumentar la tolerancia al cambio climático a través de medidas de adaptación y para aumentar la financiación dirigida a tratar los temas climáticos. El acuerdo entró en vigencia el 4 de noviembre en Marrakech y fue reafirmado por la conferencia sobre el cambio climático de la ONU de este año en Marrakech  donde las partes comenzaron con el arduo trabajo por delante de cumplir con los objetivos del acuerdo.

Octubre: Plantando Aire más Puro para las Ciudades del Mundo.

La contaminación atmosférica ha alcanzado niveles peligrosos en muchas ciudades del mundo, pero los planificadores urbanos tienen una manera simple de mejorar la salud pública: plantar más árboles. Este otoño, TNC publicó un nuevo informe, Plantando Aire Puro (Planting Healthy Air), que descubrió que una inversión de tan solo USD 4 por habitante para plantar árboles en cada una de las 245 ciudades del mundo estudiadas podría mejorar la salud de millones de personas. La parte más emocionante de los descubrimientos es que cualquier ciudad puede beneficiarse con esta acción. La mayoría de los efectos de los árboles es bastante localizada, entonces las ciudades densamente pobladas –así como aquellas con niveles de contaminación total más altos– tienden a notar la alta recuperación de la inversión, sin embargo el hecho de que los efectos sean localizados también significa que los beneficios se pueden ampliar a lugares particulares en prácticamente cualquier ciudad.
 

Noviembre: La próxima Revolución Agrícola está bajo nuestros pies.

Para alimentar a nuestra población que crece rápidamente las tierras agrícolas del mundo deberán producir, para el año 2050, un 60 por ciento más de alimento que la que producen en la actualidad —una tarea enorme si consideramos que hoy en día se pierden 24 mil millones de toneladas de suelo fértil cada año. Pero con cambios en el manejo del suelo, los agricultores pueden recuperar rápidamente la salud del suelo, permitiéndoles seguir alimentando a la sociedad, generando docenas de millones de dólares en ingresos agrícolas anuales adicionales en los Estados Unidos, y generando miles de millones de dólares en beneficios para el agua y para la mitigación climática al mismo tiempo. En noviembre, TNC publicó un Mapa de la Salud del Suelo (Soil Health Roadmap) —desarrollado con la ayuda de General Mills—que facilita los pasos necesarios para mostrar cómo los Estados Unidos pueden liderar esta nueva revolución agrícola.

Diciembre: Los fondos corren nuevamente río arriba en pos del agua, del clima y de la seguridad alimentaria en Nairobi.

El río Tana suministra el 95 % del agua para los 4 millones de residentes de Nairobi y para otras cinco millones de personas que viven en la cuenca, sin embargo las actividades agrícolas en la cuenca alta del río Tana generaron una fuerte sedimentación, lo que provocó escasez de agua y una producción hidroeléctrica reducida. Para abordar la escasez, el gobierno local, las compañías de servicios públicos y otros accionistas se unieron a TNC para establecer el Fondo de Agua Tana-Nairobi (Upper Tana-Nairobi Water Fund). Los usuarios del agua río abajo contribuyen con el fondo para financiar el trabajo con los agricultores río arriba, incluyendo la plantación de cultivo de cobertura y la excavación de zanjas para atrapar la escorrentía. El resultado es una mejor calidad y un mejor suministro de agua, un aumento en el rendimiento agrícola, y un fortalecimiento en la resiliencia y mitigación climática. Este año, también emitimos nuestro informe Proyecto de Agua Urbana del África subsahariana (Sub-Saharan Africa’s Urban Water Blueprint),   mediante el que se descubrió que las actividades de conservación de la cuenca podrían mejorar la seguridad del agua para más de 80 millones de personas en la región.


Este artículo fue originalmente publicado en inglés en https://global.nature.org/content/sparks-of-hope-in-2016