Ecuador

Es imposible acercarse a la amplia biodiversidad del Ecuador sin enamorarse de sus maravillas.

La biodiversidad de la región fascinó a Charles Darwin. La amplitud de rango geográfico y biológico capturó la imaginación de Alexander Von Humboldt. Este interés fue inspirado por muy buenas razones:

Desde el nivel del mar hasta su punto más alto a los 20,561 pies en las montañas de los Andes, Ecuador posee una increíble mezcla de paisajes. Los Andes dividen a este país por la mitad. Al este se encuentra el vasto bosque lluvioso de la Amazonía. Al oeste de los Andes se encuentra las partes bajas de las costas que poseen algunos de los más grandes remanentes de bosque seco en el mundo, que en la actualidad se encuentran gravemente amenazados, que son la casa de jaguares, pumas, monos aulladores y guacamayos verdes. Los páramos rodean las nieves perpetuas de las grandes montañas y volcanes y actúan como grandes esponjas reteniendo los deshielos y las lluvias. Estas aguas cristalinas no solo sostienen la vida silvestre, como a los osos de anteojos, tapires, y cóndores, pero también filtran el agua que viaja hacia los valles que abastecen a familias, comunidades, industrias y sembríos.

Ecuador posee casi el doble del número de especies de aves que Estados Unidos y más especies de plantas que toda Norte América—y todo dentro de un área del mismo tamaño que el estado de Nevada.

TNC ha trabajado en Ecuador desde 1984. A través de los años hemos construido sólidas relaciones con el sector público y el privado, ONGs, comunidades indígenas y comunidades rurales en todo el país para desarrollar prácticas que son sostenibles para tanto el ambiente como la economía local. Desde fortalecer las áreas protegidas, a apoyar a comunidades a adoptar modos de vida sustentables, a idear formas innovadoras de pagar por la protección de las cuencas de agua, TNC ha construido un monitoreo sustancial de los éxitos en materia de conservación.

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