Agua dulce

Los ecosistemas altoandinos (páramos, humedales de gran altitud y bosques andinos) no solo albergan una espectacular diversidad biológica —cóndores, osos andinos en peligro y águilas reales—  sino que también están íntimamente relacionados con el destino de Colombia, ya que las fuentes de agua que alimentan las principales ciudades de Colombia cumple un rol esencial en la regulación del agua de la región. Por ejemplo, las praderas en altitud, conocidas como páramos, ayudan a mantener los periodos secos menos extremos, dada su capacidad de almacenar agua durante las épocas de lluvias, y lentamente liberarla durante el período de sequía. TNC  ha elaborado estrategias innovadoras que ayudan a mejorar las condiciones sociales y económicas de las comunidades río arriba al mismo tiempo que conserva y restaura las cabeceras de las cuentas y sus alrededores.

TNC ha avanzado hacia un enfoque que cambia el juego para mejorar la calidad del agua. Reconocemos que muchas de las ciudades grandes que están obteniendo su agua desde los Andes pagan millones para tratar la contaminación del agua.
 
Al combinar principios científicos y económicos de vanguardia con la colaboración de los agricultores y comunidades locales, TNC diseñó un programa modelo donde los grandes usuarios de agua en las ciudades como Bogotá ahora invierten en proyectos de protección de las cuencas; desde la reforestación hasta programas que ayudan a los agricultores locales a mejorar sus prácticas y diversificar su ingreso. Así, se logra obtener agua de mejor calidad debido a la reducción de sedimentos a una fracción del costo que implica la construcción de plantas de tratamiento de agua. Los proyectos también benefician la naturaleza restaurando bosques y praderas importantes para la captura de agua y la protección de la vida silvestre. Hasta hoy, se han creado cinco fondos de agua para ayudar a salvaguardar las fuentes hídricas para 14 millones de personas en Bogotá, Valle del Cauca, Medellín, Cali y Cúcuta. Estamos avanzando para establecer cuatro nuevos fondos en Sierra Nevada, Sierra Nevada de Santa Marta, Cartagena y Bucaramanga