Infraestructura Inteligente

El ser humano ya ha alterado aproximadamente la mitad de los suelos del planeta y en los próximos 10 años, trillones de dólares serán invertidos en energía, minería y desarrollo de infraestructura. Muchos de éstos desarrollos ocurrirán en áreas naturales vírgenes, como montañas, desiertos, llanuras, océanos y ríos y es por esto que para poder cubrir las necesidades futuras debemos tomar decisiones más inteligentes acerca de cómo protegemos, gestionamos y desarrollamos nuestra tierra y nuestra agua hoy.

La riqueza natural de la Patagonia

Argentina tiene la segunda reserva de gas no convencional más importante del mundo y la cuarta mayor reserva de petróleo no convencional del planeta. Ambas ubicadas en Patagonia, una región conocida por sus icónicos y vastos paisajes. Por parte del gobierno y las empresas se están desarrollando planes para invertir extensamente en el desarrollo de estas reservas para impulsar el crecimiento económico de la Argentina.

Sin embargo, si no se diseñan apropiadamente desde el principio, estas actividades extractivas debilitarán la salud de los sistemas naturales, dañando las tierra y aguas de las cuales dependen la población local.

La solución es integrar a la naturaleza en el desarrollo de infraestructura. En este sentido, TNC está trabajando para proteger tierras y aguas críticas para la Patagonia al reducir los impactos negativos de las actividades extractivas en la Naturaleza a través de un planeamiento inteligente de la infraestructura. Estamos promoviendo la implementación de la Jerarquía de la Mitigación para disminuir los impactos ambientales derivados de los desarrollos de infraestructura. Todo esto con el objetivo final de asegurar que la infraestructura se desarrolle sin pérdida neta de capital natural.

Utilizando la ciencia queremos asegurar que los nuevos desarrollos de infraestructura estén bien situados y que sus impactos ecológicos sean completamente mitigados con el fin de lograr un beneficio positivo neto para la naturaleza, su flora y su fauna. Ésta estrategia presenta opciones efectivas para balancear el desarrollo con las necesidades de conservación, a través de los siguientes puntos:

•     evitar impactos negativos en áreas naturales sensibles y en la fauna y flora que las habita.
•     minimizar impactos negativos cuando sea posible.
•     identificar oportunidades para compensar los impactos negativos remanentes.

Gracias a los avances tecnológicos en la detección remota, sistemas de información geográfica, planeamiento de la conservación y los modelos computacionales, The Nature Conservancy puede medir los impactos acumulativos del desarrollo de infraestructura para determinar cómo la vida silvestre y las cuencas de agua serán afectadas, aún antes de que comience cualquier proyecto.